Nacido en el seno de una familia aristocrática, cursó estudios de Filosofía y Derecho en la Universidad de Siena. En 1622 se trasladó a Roma donde dio comienzo su carrera eclesiástica en el seno de la curia romana. Nuncio en Colonia, fue el representante pontificio en el Congreso de Münster que dio lugar a la Paz de Westfalia (1648). Tras regresar a Roma fue nombrado cardenal por Inocencio X, se le concedió la sede episcopal de Imola y accedió a la secretaría de Estado. Fue elegido papa a pesar de la oposición de Luis XIV de Francia y el cardenal Mazarino. Promulgó la bula "Ad Sacram" (1656) contra el jansenismo y permitió algunos de los denominados ritos chinos. Además, hubo una revitalización de las congregaciones romanas y promovió una reorganización de los oficios curiales mediante la implementación de una reforma en la cancillería y el establecimiento de una nueva normativa que regulaba las carreras de los prelados. Fue testigo de la conversión al catolicismo de Cristina de Suecia y su traslado a Roma. Bajo su pontificado, Bernini realizó la columnata de la plaza de San Pedro.
Nació el 2 de febrero en Gravina di Puglia (provincia de Bari, Italia) con el nombre de Pedro Francisco de Orsini, tercer y último Papa de esta poderosa familia. En 1667 entró en la Orden de Predicadores y en 1668 cambió su nombre por el de Vicenzo Maria.
En 1671 fue ordenado sacerdote por el papa Clemente X y al año siguiente, cardenal. En 1675 se convirtió en el arzobispo de Manfredonia (en la región de Apulia), pasando en 1768 al obispado de Cesena, en la provincia de Forlì-Cesena, y en 1786 al arzobispado de Benevento.
Formaba parte de los cardenales que opinaban que la Santa Sede tenía que centrarse únicamente en los asuntos espirituales y dejar el gobierno temporal. Por ello, en 1724, cuando fue elegido Papa con el nombre de Benedicto XIII, renunció a vivir en el Vaticano y se hizo construir una celda. Se dedicó al estudio y meditación, dejando numerosas obras escritas sobre teología. En su oposición al jansenismo confirmó en 1725 la bula Unigenitus y, en 1727, promulgó la bula Pretiosus, donde ampliaba los privilegios de los dominicos. Canonizó a san Juan de la Cruz, Luis Gonzaga Y san Juan Nepomuceno entre otros.
Dejó el gobierno de la Iglesia en manos de Niccolo Cosia quien aprovechó su situación privilegiada para acumular grandes riquezas a costa del tesoro del Vaticano. Murió en Roma el 21 de febrero de 1730.
Papa. Su nombre de pila era Prospero Lorenzo Lambertini, y era miembro de una familia noble. Inició estudios eclesiásticos y humanistas, alcanzando una profunda formación intelectual que le llevará a ser considerado uno de los mejores canonistas de su tiempo. La admiración que le profesa el papa Benedicto XIII le permitirá ser nombrado obispo y cardenal. En 1730 es designado arzobispo de Bolonia por Clemente XII, interesándose en elevar la calidad intelectual y moral de los sacerdotes. Tras el fallecimiento de Clemente XII en 1740 es elegido pontífice tras un larguísimo cónclave. Sus primeras medidas están encaminadas a la renovación administrativa de la Iglesia y a la revitalización del diálogo de la institución eclesiástica con el mundo sin renunciar a las cuestiones dogmáticas. Esta actitud positivista le valdrá duras críticas en el seno del catolicismo aunque conseguirá un significativo prestigio entre algunos protestantes. Publicó las bulas 'Matrimoniae' sobre legislación matrimonial y 'Próvidas romanorum' en las que condenaba la masonería, así como la encíclica 'Vix pervenit' sobre la usura.
Llevó a cabo una política concordatoria que tenía como objetivo sacar a Roma de su aislamiento político. Se firmaron nuevos concordatos con Cerdeña y Nápoles (1741); se ratificó el Concordato con Portugal (1745) y se logró uno nuevo con España (1753) que hacía importantes concesiones al monarca. Más difícil fue la gestión del conflicto sucesorio ocasionado tras la muerte de Carlos VI y el manejo de la posición de Roma. Benedicto XIV reconoció en un principio a María Teresa de Austria como emperatriz, lo que ocasionó la firme oposición de Francia, España y de su propia secretaría de Estado. Viró entonces hacia el otro candidato: Carlos Alberto de Baviera. Los Estados Pontificios sufrieron los ataques de las tropas austriacas y españolas. Roma volvió a la neutralidad tras la muerte de Carlos VII y, finalmente, reconoció a Francisco de Lorena, marido de María Teresa, como emperador en 1746. A partir de ese punto pudo ir normalizando las relaciones con Viena.Guerra de Sucesión Austriaca, 1740-1748
Hijo de Lorenzo Altieri, perteneciente a una familia de la antigua nobleza romana. Fue elegido papa a los ochenta años, desde 29 de abril de 1670 al 22 de julio de 1676, por lo que dejó buena parte de su poder en manos del cardenal Paluzzi, su sobrino adoptivo. Se enfrentó a Luis XIV de Francia por su regalismo.
Nació en la ciudad de Urbino con el nombre de Giovanni Francesco Albani. En 1660 se trasladó a Roma para estudiar en el Colegio Romano; se licenció en derecho por la Universidad de Urbino. De vuelta a la Ciudad Eterna, frecuentó el círculo reunido alrededor de Cristina de Suecia. Bajo el patrocinio del cardenal Barberini inició una interesante carrera curial. En 1690 fue creado cardenal. Tras la muerte de Inocencio XII, el colegio cardenalicio se dividió en tres bandos diferenciados: los franceses, los favorables a la Casa Habsburgo y los zelanti. Albani surgió como un candidato de consenso.
Ejerció su mandato como cabeza visible de la Iglesia Católica, desde el 1700 hasta su fallecimiento en 1721 en Roma. Fue un personaje austero y devoto que se vio envuelto en la Guerra de Sucesión Española a pesar que él se quería mantener neutral. Las relaciones con la Monarquía se complicaron con el reconocimiento al archiduque Carlos; Roma mantuvo por un breve momento dos nuncios: en Madrid y Barcelona, lo que provocó la ruptura de relaciones por parte de Felipe V. La situación no mejoró durante las negociaciones de la Paz de Utrech ya que no se tuvieron en cuenta los derechos de la Santa Sede respecto a algunos territorios. Las acciones de Isabel de Farnesio y Alberoni permitieron la suscripción de un Concordato en 1717 que parecía encarrilar la relación entre España y Roma, pero sus efectos no duraron. Otro punto por el que luchó fue el jansenismo. Dicha teología la condenó en varias bulas como en 'Vineam Domini' de 1705 y 'Unigenitus' de 1713.
Papa. De nombre Lorenzo Corsini, era miembro de un noble y acaudalada familia florentina. Tras estudiar con los jesuitas en Florencia se trasladó a Roma, al Colegio romano, donde siguió completando su formación que culminó con su doctorado en derecho por la Universidad de Pisa. Tras la muerte de su padre en 1685 regresó a Roma donde desarrolló una ascendente carrera eclesiástica en la que ocupó diversos oficios curiales. En 1706 fue nombrado cardenal por Clemente XI. Su elección como papa estuvo precedida por largos meses de negociaciones en el seno del colegio cardenalicio.
Cuando fue elegido papa en 1730 se dedicó especialmente a favorecer las ciencias y las artes, siendo el promotor de numerosas obras públicas en Roma como la fontana de Trevi, la capilla Corsini o la fachada de la catedral de San Juan de Letrán. No obstante, también estuvo marcado por otros asuntos. Así, fue patente la debilidad de Roma a la hora de defender sus derechos sobre ciertos territorios italianos frente al poder de las diferentes monarquías europeas. En el caso de España, las relaciones con Felipe V fueron complejas debido a la política italiana desplegada por la Monarquía en favor del infante don Carlos. Tras la firma del Concordato de 1737, se reconoció la investidura del reino de Nápoles en la persona del infante Carlos.
Desplegó una intensa actividad misionera y condenó la masonería
Fue el Papa 249 de la Iglesia Católica.
Nació en Sant'Arcangelo di Romagna el 31 de octubre de 1705 con el nombre de Giovanni Vincenzo Antonio Ganganelli. Fue el hijo menor de Lorenzo Ganganelli, doctor en medicina, y de Ángela Serafina María Mazza.
Estudió en el colegio jesuita de Rímini y, posteriormente, ingresó en la Orden de los franciscanos menores con el nombre religioso de Lorenzo. En 1731 consiguió el doctorado en teología en la Universidad La Sapienza de Roma.
En 1746 consiguió el puesto de consultor del Santo Oficio y en 1759 fue elevado a cardenal por Clemente XIII, su antecesor en la silla de san Pedro. Aunque su posición frente a los jesuitas fue en principio favorable, pronto se opuso a las políticas de Clemente XIII. Fue elegido Papa en 1769, en un cónclave que duró tres meses y que estuvo fuertemente influenciado por la cuestión jesuítica. Las presiones de las monarquías borbónicas europeas para suprimir la Compañía de los Jesuitas dieron como resultado su disolución con la publicación del Breve Dominus ac Redemptor (21 de julio de 1773).
Fue un Papa que promovió las artes (fundó en 17712 el Museo Pío-Clementino, el primero de los que conforman los Museos Vaticanos) y las ciencias
Murió en Roma el 22 de septiembre de 1774 y está enterrado desde 1802 en la iglesia de los Santos Doce Apóstoles en Roma.
Nacido como Hugo Boncompagni, era hijo de un mercader acomodado. Cursó estudios de derecho en la Universidad de Bolonia e impartió clases en la misma entre 1531 y 1539. Se trasladó luego a Roma donde inició su carrera eclesiástica al servicio del cardenal Parisio. Tuvo ocasión de acompañar al legado pontificio, Carlos Caraffa, en sus misiones a la corte francesa y de Bruselas. Nombrado obispo de Veste, participó en la última etapa del Concilio de Trento. Creado cardenal en tiempos de Pío IV y puesto al frente de la secretaría de Breves con Pío V. En su elección como papa en 1572 pesó el apoyo decidido de Felipe II. En lo referente a la política exterior durante su pontificado cabe destacar la imposibilidad de formar una liga contra el turco, así como el fracaso en sus intentos por destronar a Isabel I; no obstante, su apoyo a Felipe II en los Países Bajos se vio recompensado cuando, tras la paz de Arrás en 1579, las provincias meridionales volvieron a la obediencia del Rey Católico. En lo referente a su política eclesiástica impulsó la aplicación efectiva de los decretos tridentinos. Abordó un proceso de regeneración espiritual apoyándose, sobre todo, en las nuevas órdenes religiosas como los jesuitas y los capuchinos; también confirmó la reforma de las carmelitas descalzas impulsada por Santa Teresa de Ávila. Además, en su deseo de mejorar la formación del clero, impulsó la creación de colegios romanos y manifestó un interés destacado por la expansión misionera en Asia y América.
Fue el 254º Papa, nacio en Belluno y falleció en Roma. Era hijo de Giovanni Battista Cappellari y de su esposa Giulia Pagani Cesa-Pagani, ambos miembros de la nobleza menor.
Cuando cumplió dieciocho años dio muestras de vocación religiosa y en 1783 entró en el noviciado del monasterio camaldulense de San Miguel de Murano de la Regla de San Benito, tomando el nombre de Mauro. Allí cursó sus estudios eclesiásticos hasta 1790, en 1786 profesó los votos solemnes y en 1787 fue ordenado sacerdote.
En 1790 fue nombrado profesor de Filosofía y de Teología, oficio que ejerció hasta 1795 en que se trasladó a Roma como asistente del procurador general de su Orden.
Dos veces le fue ofrecida la ordenación episcopal, pero él la rechazó. En 1805 fue elegido abad del monasterio romano de San Gregorio al Celio y en 1807 fue nombrado procurador general de su Orden, pero la ocupación de Roma por las tropas napoleónicas le obligó a regresar al de San Michele di Murano, precisamente el cenobio camaldulense donde había profesado de joven.
Regresó a Roma en 1814 para ser nombrado consultor de la Congregación para Asuntos Extraordinarios de la Santa Sede y, dos años después, del Santo Oficio. En 1818 fue nombrado examinador general de teología de la Congregación de los Obispos, en 1820 consultor de la Congregación de Propaganda Fide, en 1823 fue elegido general de su Orden, y en 1826 prefecto de esa Congregación.
En 1825 fue nombrado cardenal in pectore por León XII y su nombramiento fue hecho público al año siguiente, recibiendo el título de San Calixto. En 1826 fue nombrado prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide. Participó en el cónclave de 1829 que eligió al papa Pío VIII.
Fue elegido papa el 2 de febrero de 1831. Puesto que no era obispo tuvo que ser inmediatamente consagrado por el cardenal Bartolomeo Pacca, decano del Colegio cardenalicio. El mismo día fue coronado sumo pontífice por el cardenal Giuseppe Albani, protodiácono de Santa María in Vía Lata.
Durante su pontificado tuvo lugar la ruptura de relaciones diplomáticas de la Santa Sede con España y Portugal (1835-1840), así como con Prusia por causa de los matrimonios mixtos y con Rusia debido a la persecución zarista de los católicos rutenos.
En 1841 y con el breve Afflictas in Hispania Gregorio XVI protestaba de la injerencia del gobierno de Madrid en los nombramientos de la jerarquía eclesiástica y de la reciente supresión de las órdenes religiosas; las autoridades españolas quedaban advertidas de las penas canónicas que sus decisiones comportaban. La caída de Espartero y el ascenso al trono de Isabel II (1833) permitió que se reanudasen las relaciones de la Santa Sede con España.
A través del Patronato Regio, la Monarquía Hispánica había mediado y controlado las relaciones de la Santa Sede con la Iglesia en la América española. Con Isabel II en el trono, España reconoció las independencias americanas y el Patronato regio quedó sin efecto o se replanteó, por lo que El Vaticano pudo establecer relaciones diplomáticas directas con las repúblicas hispanoamericanas y así las formalizaría con México, en 1836, con Colombia en 1835 y con Chile, el 13 de abril de 1840.
Las revoluciones en Francia y los Países Bajos hicieron que el papa, desde el mismo comienzo de su pontificado, tuviera que enfrentarse a las presiones que, desde una y otra parte, le pedían que condenase o aprobase el cambio; "en agosto de 1831, emitió el Informe Sollicitudo Ecclesiarum, en el que reiteró las declaraciones de los antiguos pontífices sobre la independencia de la Iglesia y su negativa a enredarse en la política dinástica". De acuerdo con estos principios actuó cuando la situación en algunos países exigió su intervención, movido solo por la defensa de la fe y la disciplina eclesiástica.
Al haber sido Prefecto de la Congregación de Propaganda Fide, atendió especialmente la obra de las misiones, fue sumamente crítico con la esclavitud, la cual seguía practicándose en muchos países, especialmente en América; siempre que pudo aprovechó la actitud más o menos benevolente de los gobiernos americanos para extender la Iglesia en aquellos países, resultando uno de los máximos responsables del progreso católico en América. Fundó la Obra de la Santa Infancia, mediante la cual pudo recoger fondos procedentes de los más modestos bolsillos.
Murió el 1 de junio, con solo dos asistentes cerca de él; sus últimas palabras, cuando le recordaban las grandes obras de su pontificado, fueron: "quiero morir como un monje, no como un Soberano"
Hijo de Camilo Pamphili y María Flaminia de Bufalo. Cursó estudios en el Colegio romano de los jesuitas y más tarde, la carrera de derecho en la Universidad de la Sapienza donde se doctoró en ambos derechos. Se ordenó sacerdote e inició una meteórica carrera en la curia romana. En 1601 era abogado consistorial y en 1604 auditor de la Rota en sustitución de Jerónimo Pamphili. Allí trabó amistad con Alejandro Ludovisi, que fue Pontífice con el nombre de Gregorio XV. Nuncio en la corte de Nápoles, en 1625 acompañó a Francisco Barberini en su legación a Francia y España. En 1626 era nombrado patriarca de Antioquía y en marzo de ese mismo año, nuncio en España. Elevado a la condición de cardenal in pectore en 1627, el nombramiento se hizo oficial en 1629.
Volvió a Roma en 1630. A la muerte de Urbano VIII, en 1644, fue elegido Papa en un cónclave dividido entre los partidarios de los Habsburgo y de Francia, y en el que España logró imponer a su candidato. Ante el rechazo que su elección causó en Mazarino, Francia retiró al embajador francés en Roma e Inocencio X respondió promocionando a cardenales con posturas anti- francesas. No obstante, la situación acabó por reconducirse.
Durante su Pontificado se firmó la Paz de Westfalia (1648) que motivó su Breve Zelus Domus en el que declaraba nulas las disposiciones contrarias a la Iglesia. Apoyó la labor misional en Asia e impulsó una reforma monástica en Italia. Por otro lado, declaró heréticas cinco tesis del corpus doctrinal del jansenismo.
Nació en Roma el 13 de mayo de 1655, murió en el mismo lugar el 7 de marzo de 1724. Hijo de Carlos II, duque de Poli. Después de estudiar en un colegio romano fue introducido a la Curia por el Papa Alejandro VIII.
En 1695 fue nombrado arzobispo titular de Tarso y nuncio en Lucerna, y en 1697 nuncio en Lisboa. El Papa Clemente XI le nombró cardenal –presbítero de los santos Quirico y Julita el 17 de mayo de 1706, confiriéndole la diócesis de Osimo en 1709 y la de Viterbo en 1712.
Después de la muerte de Clemente XI fue elegido Papa en un tormentoso cónclave el 8 de mayo de 1721. Escogió el nombre de Inocencio XIII en memoria del Papa Inocencio III a cuyo linaje pertenecía.
Fue el 252º Papa de la Iglesia católica entre 1823 y 1829. Nació en el Castillo della Genga en el territorio de Espoleto, el 22 de agosto de 1760; murió en Roma el 10 de febrero de 1829.
Fue ordenado subdiácono en 1782 y diácono en 1783. Dos meses después fue ordenado sacerdote, luego de obtener la dispensa por defecto de edad, ya que solo tenía veintitrés años. Este mismo año fue nombrado secretario privado del papa Pío VI. En 1784 fue designado nuncio en Lucerna, Suiza. En 1790 regresó a Roma para ocupar una cátedra en la Pontificia Accademia dei Nobili Ecclesiastici y el cargo de prefecto del Seminario Vaticano.
En 1792 se convirtió en canónigo de la iglesia de el Vaticano y al año siguiente fue consagrado arzobispo titular de Tiro y fue enviado como nuncio a Lucerna. Desde allí fue transferido a la nunciatura de Colonia en 1794. En 1795 fue acreditado como nuncio extraordinario en la Dieta de Ratisbona por Pío VII para poder hacer frente a las dificultades entre la Iglesia alemana y sus gobernantes prusianos.
En 1816 fue nombrado cardenal del título de Santa Maria in Trastevere y obispo de Senigallia con el título de arzobispo ad personam. Pero su mala salud requirió que residiera en el aire saludable de Espoleto y nunca ingresó a su diócesis, a la que renunció dos años después.
En 1820, habiendo mejorado su salud, fue nombrado vicario de Roma, arcipreste de la basílica Liberiana y prefecto de varias congregaciones. Tres años después (20 agosto 1823) murió Pío VII; y el 2 de septiembre se inauguró el cónclave en el Quirinal, el cual duró veintiséis días, lo eligieron por treinta y cuatro votos la mañana del 28 de septiembre. Sin embargo, al principio el Papa electo no estaba dispuesto a aceptar el cargo. Con lágrimas, recordó a los cardenales su mala salud. "Están eligiendo a un muerto", dijo, pero, cuando le insistieron en que era su deber aceptar, cedió y aseguró graciosamente al cardenal Castiglioni que algún día sería Pío VIII, y anunció su propia intención de tomar el nombre de León XII.
Frente al nuevo orden social y político, emprendió la defensa de antiguas costumbres e instituciones aceptadas; tenía poca comprensión de las esperanzas y visiones de aquellos que entonces eran pioneros de la mayor libertad que se había vuelto inevitable. Se hicieron severos intentos para purificar la Curia y controlar el grupo de funcionarios ineficientes y venales que componían su personal. Se combatió el indiferentismo y el proselitismo protestante de la época; el jubileo de 1825 estimuló la devoción del mundo católico, a pesar de la oposición de prelados o soberanos tímidos y reaccionarios; se superó y se enfrentó la persecución de los católicos en los Países Bajos, y se manejó y alentó el movimiento para la emancipación de los católicos en las Islas Británicas hasta que el éxito estuvo asegurado. El descontento popular con el gobierno de los Estados Pontificios se enfrentó a la severidad del cardenal Rivarola. Se apoyó la causa legitimista en Francia y en España, aunque marcada en ambos países por el mal uso de la religión como instrumento de reacción política.
Pero la salud de León era demasiado frágil para soportar su incansable devoción por los asuntos de la Iglesia.
El 5 de febrero de 1829, después de una audiencia privada con el cardenal Bernetti, se enfermó repentinamente y él mismo pareció saber que su fin estaba cerca. El día 8 pidió y recibió el viático y fue ungido. En la tarde del día 9 perdió la consciencia y murió en la mañana del día 10. Tenía un carácter noble, una pasión por el orden y la eficiencia, pero carecía de comprensión y simpatía por los desarrollos temporales de su período. Su gobierno fue impopular en Roma y en los Estados Pontificios,
Fue el sexto hijo de una familia humilde, vino al mundo el 2 de marzo de 1810, en la ciudad de Carpineto, situada al sur de Roma.
Vicenzo fue educado primero en el colegio jesuita de Viterbo (1818-24), luego en el Colegio Romano (1824-32) y posteriormente estudió en la Academia de Estudios Eclesiásticos (1832-37).
Ordenado sacerdote del Señor en 1837, fue inmediatamente integrado al servicio papal, y como gobernador fue enviado primero a Benevento (1838-41) y luego a Perugia (1841-43).
En 1843 fue consagrado obispo, siendo enviado por el Papa Gregorio XVI a Bélgica para asumir allí la nunciatura. Dos años más tarde, nuevamente en Italia, le fue encargado el gobierno pastoral de la diócesis de Perugia. En 1853 es creado Cardenal por el Papa Pío IX.
El año 1877 es trasladado a Roma y es nombrado camarlengo y es elegido Papa el 20 de febrero de 1878
Hijo de Agapito Colonna y Caterina Conti, se formó en la Universidad de Perugia. Elegido papa tras el Interregno (1415-1417) que puso fin al Cisma de Occidente. El nuevo Pontífice trató de llevar adelante un programa de reformas muy ambicioso que no pudo cumplirse por la falta de voluntad de los distintos reinos cristianos. A cambio, Martín V hubo de firmar varios concordatos que restringían muchas de las prerrogativas pontificias. Uno de los hechos fundamentales de su pontificado fue el regreso a Roma y la recuperación de la ciudad a la obediencia papal; para ello se valió de los servicios del condottiero Braccio da Montone, quien recuperó los Estados Pontificios y las rentas anejas a ellos. El Papa inició, además, la transformación de la capital romana para lo cual contó con la valiosa participación de artistas como Massaccio, Giacomo Bellini o Gentile de Fabriano.
Papa. Hijo de Marcantonio Borghese y Flaminia Astalli, estudió Filosofía en la Universidad de Perugia y Derecho en la de Padua. Al volver a Roma sustituyó a su padre como abogado consistorial, a lo que siguieron otros puestos y responsabilidades: refrendatario del Tribunal de la Signatura, vicario de Santa María la Mayor y vicelegado en Bolonia. En 1593 fue nombrado por Clemente VIII legado ante el rey Felipe II y en 1596 fue creado cardenal. Elegido papa tras la muerte de León X en mayo de 1605. Desde un punto de vista político el papa trató de mostrarse neutral en el enfrentamiento hispano- francés, abogando por la unión de los cristianos frente a la amenaza turca. Bajo su Pontificado se inició la Guerra de los Treinta Años, manifestando su abierto apoyo al emperador Fernando II.
Vigiló la aplicación de los decretos tridentinos, sobre todo los que tenían que ver con la residencia de los obispos y la clausura de los regulares. Bajo su Pontificado se beatificaron a los principales impulsores de la reforma en el siglo precedente: san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier, santa Teresa de Ávila y san Felipe Neri.
Nació en Senigallia, fue ordenado sacerdote el 10 de abril de 1819. El 21 de mayo de 1827 fue nombrado arzobispo de Spoleto a los 35 años de edad y consagrado el 3 de junio 1828.
Fue nombrado cardenal in pectore el 23 de diciembre de 1839 y hecho público el 14 de diciembre del año siguiente con el título de cardenal presbítero de los Santos Pedro y Marcelino. Participó en el cónclave que siguió a la muerte de Gregorio XVI y, el 16 de junio de 1846, fue elegido papa ya el segundo día del cónclave.
Los largos años en los que Pío IX gobernó la Iglesia fueron años de gran agitación política en Italia. En 1848, como resultado de los levantamientos, tuvo que exiliarse en Gaeta mientras que en Roma se estableció la República Romana de Mazzini, que declaró la caída del poder temporal del Papa. En 1850, gracias a la ayuda de algunos príncipes católicos y a la intervención francesa, Pío IX volvió a Roma. Algunos años más tarde afrontó las duras consecuencias de la proclamación del Reino de Italia en 1861 y del hecho de que Roma se convirtiera en la capital de Italia en 1871.
Pío IX llevó una vida sencilla y era piadoso. Se preocupó siempre por actuar como sacerdote y como pastor, como hombre de Iglesia responsable ante Dios de la defensa de los valores cristianos amenazados por los progresos de la impiedad, del laicismo y del racionalismo. Su causa de canonización, iniciada bajo Pío X en 1907, llegó a la beatificación el 3 de setiembre del 2000.
Papa. Nacido como Juan Ángel Braschi fue hijo del conde Marco Aurelio y Ana Teresa Bandi. Se formó con los jesuitas y más tarde en la Universidad de Ferrara. Entró al servicio del cardenal Ruffo y más tarde se convirtió en auditor y camarero de Benedicto XIV; con Clemente XIII llegó a ser tesorero de la Cámara Apostólica y fue elevado al cardenalato con Clemente XIV. Tras la muerte de este último fue elegido papa como candidato de consenso entre los zelanti y las dos cortes borbónicas, poco dispuestas a consentir un papa filojesuita. Su pontificado estuvo marcado por dos hechos fundamentales: las reformas de los monarcas ilustrados tendentes a limitar el poder de Roma en las iglesias nacionales y la Revolución francesa de 1789. Por ello, fue muy crítico con el movimiento ilustrado y el jansenismo y sus relaciones con los diversos monarcas europeos fueron complejas. Promovió la publicación del Giornale Ecclesiastico di Roma que se convirtió en el medio de defensa de la doctrina católica.
Tras el estallido de la Revolución, Pío VI condenó las actuaciones de la Francia revolucionaria en materia religiosa y eclesiástica, pero, además, hubo de afrontar el ataque directo de los ejércitos revolucionarios a sus posesiones territoriales. Todo ello culminó con la ocupación de Roma el 15 de febrero de 1798, la deposición como soberano temporal y la proclamación de la República romana. Los franceses ocuparon el Quirinal y el Vaticano y el papa hubo de marchar al exilio donde falleció.
Papa. Hijo del conde Escipión Chiaramonti y de la marquesa Chini. Educado en el Colegio de Niños nobles de Rávena, ingresó con catorce años en el monasterio benedictino de Santa María del Monte. Cardenal benedictino y obispo de Imola. El 14 de marzo de 1800 fue elegido papa como sucesor de Pío VI en un contexto de división entre la curia vaticana donde se distinguían dos grupos muy diferenciados: los zelanti, contrarios a las ideas revolucionarias que circulaban por Europa y los politicanti, mucho más pragmáticos ante la nueva realidad que se abría paso. Su pontificado no fue sencillo. Tras el ascenso de Napoleón como primer cónsul de Francia, éste trató de rehacer las relaciones con la Iglesia de Roma superando las dramáticas consecuencias de la Constitución Civil del Clero de 1790, que habían provocado un cisma dentro del propio clero francés; ello se tradujo en un nuevo concordato y sobre todo, en la petición de Napoleón para ser coronado por el mismo Pontífice. Si bien Pío VII accedió a muchas de las peticiones y presiones del nuevo emperador, eso no le eximió de sufrir las consecuencias de la expansión napoleónica por Europa. En 1809, tras el avance de las tropas francesas, Pío VII quedó cautivo hasta 1814. El Congreso de Viena (1815) supuso la devolución del poder temporal sobre los Estados Pontificios. No obstante, el papa hubo de afrontar en sus últimos años otros hechos revolucionarios como fueron, el periodo del Trienio Liberal en España (1820-1823) donde hubo un reconocimiento al nuevo régimen liberal sustentado en la Constitución de 1812; los que afectaron a Nápoles y, por supuesto, los procesos de independencia en Iberoamérica con la aceptación de las nuevas repúblicas en tiempos de su sucesor, León XII.
Durante su Pontificado se restablecieron algunas órdenes religiosas como los jesuitas, que fue nuevamente autorizada en 1814 y aparecieron nuevas congregaciones religiosas. Entre ellas cabe destacar a los maristas, orientados a la educación y las misiones, además de los canosianos