Santa Florentina y San Fulgencio en Berzocana

Copia simple (sin fecha) de las informaciones sobre las reliquias veneradas en la capilla de la Iglesia de San Juan Bautista de Berzocana, con testimonios fechados entre finales de 1592 y comienzos de 1593.

 

Portada del impreso de la festividad de Santa Florentina (AC0091_053)

 

Resumen

El texto recoge la devoción local y comarcal por San Fulgencio y Santa Florentina, describe fiestas, romerías y prácticas votivas (mortajas, ceras con formas de partes del cuerpo), y señala la importancia del arca de alabastro y del templo que custodia las reliquias.

Dato clave

Aunque la copia es “sin fecha”, el original del que procede se sitúa a finales de 1592 y comienzos de 1593.


Ficha 

Serie

Documento del mes

Mes / año

Marzo 2026

Tema

Reliquias y devoción (Berzocana / Guadalupe)

Cronología

1592–1593 (original)

Documento del mes marzo 2026

Antiguamente el 14 de marzo era la festividad de Santa Florentina, patrona de la Diócesis de Plasencia, aunque en Berzocana se sigue celebrando en esa fecha en la actualidad, por eso el Archivo Histórico Diocesano de Plasencia no podía empezar con otro documento que no fuera el que atestigua las reliquias de ambos santos en el arca de su capilla de la Iglesia de San Juan Bautista de Berzocana.

Portada del impreso de la festividad de Santa Florentina AC0091_053

Portada del impreso de la festividad de Santa Florentina nuevamente aprobado el 19 de mayo de 1733 por el Papa Clemente XII previo informe de la Sagrada Congregación del Rito. Signatura: AC0091_053
 
(Se ha respetado la grafía de los nombres propios) 
 
Sin fecha. Copia simple de las informaciones realizadas sobre las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina en Berzocana y en la Puebla de Nuestra Señora de Guadalupe. 
Aunque el documento no tiene data, el documento original del que se copió está datado a finales de 1592 y comienzos de 1593, refleja de forma fehaciente la gran devoción que existe en Berzocana y en toda la comarca por San Fulgencio y Santa Florentina, indicando las diferentes fiestas y romerías que se celebran en sus festividades, además de la del 15 de agosto y el 26 de octubre. Reflejo de esta devoción es la indicación de que más de la cuarta parte de la población tiene los nombres de Fulgencio y Florentina. 
Los testimonios se inician con la afirmación de la veracidad de las reliquias y la historia de porque se encuentran en Berzocana. 
Relata diferentes milagros de los santos, en especial el de que no se les pudiese sacar del pueblo, que es donde quieren permanecer y el gran perjuicio que sería para la comarca. Así como las costumbres de depositar mortajas, ceras con formas de partes del cuerpo, agradeciendo y pidiendo la intersección de los santos para sanar. 
También describe la grandeza de la Iglesia que los acoge, así como de lo extraordinario de su arca de alabastro, de sus figuras y relicarios. 
 
 
Documento  
 
El documento se compone de diferentes testimonios siendo el primero el realizado en Berzocana el 23 de noviembre de 1592 a Ambrosio Sánchez, clérigo vecino del mismo lugar, sobre lo que sabe de las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina. El cual relata que tiene 70 años y desde hace 60 conoce la capilla y arca donde están los cuerpos de San Fulgencio, Obispo de Ézija y Santa Florentina, hermanos de San Ysidoro y San Leandro, Arzobispos que fueron de Sevilla.

Detalle del árbol genealógico de San Fulgencio y Santa Florentina, nietos del Rey Teodorico

Detalle del árbol genealógico de San Fulgencio y Santa Florentina, nietos del Rey Teodorico 
Fuente: Anamnesis siue Commemoratio omnium sanctorum hispanorum…, escrita por Juan Tamayo de Salazar (Vicario General de la Diócesis de Plasencia. 
Ejemplar de la Biblioteca de los Jesuitas de Plasencia
Se veneran en todo el Obispado conforme al breviario placentino antiguo, sus cuerpos se trajeron de Sevilla por la destrucción de la Iglesia de San Juan Baptista donde se encontraban enterrados, huyendo hacia Castilla y trajeron también la imagen de Nuestra Señora de Gracia. Relata el milagro de que una vez los quisieron trasladar a Nuestra Señora de Gracia (sic) y no pudieron alejarse más de una legua. 
Se encuentran en una gran arca de alabastro de una pieza donde se encontraron y que la gran iglesia en que se encuentran, hecha toda de cantería y de las mejores del Obispado, se ha hecho principalmente con limosnas de los devotos por la gran devoción que tienen. Su fiesta se celebra el 26 de octubre día de su invención (“inventio” (latín) acción y efecto de encontrar) donde acuden muchos peregrinos y se enseñan sus reliquias, también el día de la asunción de la Virgen María (15 de agosto) y los días en que murieron. 
Además, relata otro milagro del que él fue testigo con nueve o diez años y era el extraordinario olor que desprendían las reliquias, milagro que se había producido varias veces. 
Hay una anotación al margen de que los dos siguientes testimonios se tomaron en Guadalupe y son de fecha posterior a los que anteceden, además de que el primer testimonio confunde a los frailes de Guadalupe con los de Santa María de Gracia. 
La siguiente testigo es María de Toledo, viuda de Hernando Álvarez de Meneses, vecinos de Talavera, el 19 de diciembre de 1592 en La Puebla de Nuestra Señora de Guadalupe, que vivió nueve años en Berzocana cuando vivía su marido y corroboraba el anterior testimonio. 
Otro testigo fue fray Francisco de Berzocana, al cual se le tomó testimonio el 2 de enero de 1593 en el Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe, era natural de Berzocana y de edad de 65 años, atestigua que leyó una escritura de Antonio López que decía que los santos habían llegado en el mismo arca de piedra en que se encontraban, otra escritura en que decía que aquellos cuerpos eran de San Fulgencio y Santa Florentina, corroborando los testimonios anteriores y añadiendo dos nuevos milagros de los santos. 
Uno en que un hombre fue a buscar un tizón para quemar los huesos de los santos y a los pocos pasos se le quebró una pierna y otro en el que un hombre se quiso llevar alguna reliquia de la piedra del arca y que empezó a golpear la piedra con un canto y esta empezó a sudar agua, parando ante semejante milagro. 
El siguiente testigo fue Juil (sic) Ximénez de 66 años, natural y vecino de Berzocana, se le tomo testimonio el mismo día que el anterior, corroborando los anteriores testimonios y añadiendo que si se llevasen las reliquias el pueblo iría tras ellos y se despoblaría, además añade que durante algunos años se dejó de celebrar su fiesta el 26 de octubre y esos años se cogió poco pan (cereales) y hasta que no se volvió a celebrar su fiesta el 26 de octubre por petición y aclamación de las gentes no se volvió a coger pan en abundancia. También relata que siendo mancebo (joven o mozo) se quebró (hernió) con una hinchazón tan grande y tan negro como la copa de un sombrero y fue a la iglesia y les ofreció un pedazo de cera con mucha devoción para que intercediesen por él y le sanasen y ese mismo día, la transfiguración del Señor (6 de agosto), sanó totalmente. 
El 24 de noviembre de 1592 fue llamado Juan Olivas de 65 años, vecino del barrio nuevo de Berzocana, corroborando los anteriores testimonios y diciendo que San Fulgencio se celebra el 19 de enero, Santa Florentina el 14 de marzo y el 26 de octubre la fiesta de su hallazgo 
El mismo día fue llamado Pedro Ximénez de alrededor de 70 años y vecino de Berzocana que corroboró los anteriores testimonios 
También ese mismo día se tomó testimonio a Fulgencio Texero de 67 años y vecino de Berzocana el cual corroboró los testimonios anteriores. 
Continua el documento con el testimonio del mismo día tomado a Francisco de Cáceres de 70 años, vecino y natural de Berzocana, confirma los testimonios anteriores y añade que en la romería que celebran los vecinos de otros pueblos cuando van a devocionar a los santos el 15 de agosto, algunos van con mortaja, para agradecer a los santos que han salvado la vida por su intersección y las ponen en la reja de los santos 
Siguieron los testimonios con el de Juan Texero de 80 años, vecino y natural de Berzocana, que ratifico los anteriores, y añadió que una persona quiso sacar el peine de Santa Florentina para peinarse con él, y una vez metido el brazo luego no lo podía sacar hasta que rezo a Dios y a los santos que permitieron que sacara el brazo. Relató también el milagro del hombre que quiso quemar las reliquias y se le rompió una pierna. 
Por último, fue llamado Juan Prieto de 65 años, vecino y natural de Berzocana, confirmando los anteriores testimonios y amplió los milagros de los santos diciendo que él había visto como los vecinos de Solana de Cabañas habían ido dos veces en procesión a visitar a los santos por la falta de agua que tenían y que habían vuelto muy consolados con el agua que deseaban a sus casas. Además de que los vecinos que se han salvado gracias a su intersección, cuando ya se les daba por incurables, ponen las mortajas en la reja de los santos, al igual que brazos y piernas de cera para sanar de sus dolencias, sanando posteriormente. Confirma además el milagro de cuando se quisieron llevar a los santos los frailes del Monasterio de Guadalupe y no pudieron avanzar más de una legua del pueblo, además de la existencia de una cofradía con sus nombres.