Nace en Jaraiz de la Vera, hijo de Lucio López y de Antonia Criado. Ordenando en 1913
Coadjutor de Cañamero, Pasarón de la Vera y Losar de la Vera
Ecónomo de Collado de la Vera, Valdastillas y Talaveruela de la Vera
Regente de Viandar de la Vera en 1918 y durante más de 30 años
Coadjutor de Aldeanueva de la Vera hasta 1953 en que se retira por salud a Plasencia donde fue capellán de la Capellanía Virgen de la Salud en la Ermita de la Salud
Nace en Don Benito, hijo de Fernando Cortés y de Catalina Sánchez
Nace en Logrosán, hijo de Juan López Cordero y de María Fernández Cerezo
Nace en Plasencia, hijo de José López y de Modesta Canalejo
Ecónomo y coadjutor de Santa María de Plasencia desde 1877 hasta 1883
Acepta el nombramiento de párroco de El Torno en 1883 y encargado de Rebollar y permanece en 1888
Natural de Hervás, hija de Juan Muñoz y Francisca López Burgalés, fundó por escritura del 25 de marzo de 1654, el Convento posteriormente Colegio de Descalzos de la Santísima Trinidad de Redención de Cautivos de Hervás junto a su hijo. Estaba casada con Juan López de Ontiveros
Nace en Junciana, hijo de Simón López y de Ana Blázquez
Cura ecónomo de Tremedal en 1901
Nace en Guareña, hijo de Juan López y de Isabel Benítez
Religioso en el convento de El Palancar
Escribano
Nace en Jaraiz de la Vera, hijo de Adolfo Pérez y de María Aparicio
Cura de Torrejón el Rubio
Escribano real, público y juzgado de primera instancia de Don Benito
Nace en Don Benito, hijo de Prudencio López Acedo y de Gregoria Álvarez
Cura rector de la Parroquia de Santa Cruz de la Sierra en 1821
Nace en Abertura, hijo de Juan López Abad y de Catalina Gómez
Regidor de Plasencia en 1443
Escribano público y del número de Trujillo y su tierra por el Monasterio de Nuestra Señora de Santa María de Guadalupe
Nació en Plasencia en la calle Zapatería, fue el trigésimo octavo Obispo de Plasencia desde el 2 de diciembre de 1630 hasta el 21 de octubre de 1632, lo fue también de Badajoz, Osma, Pamplona y Córdoba
Licenciado en la Facultad de Jurisprudencia en la Universidad de Salamanca
Dean de la Catedral de Santa María de Plasencia en 1659
Provisor por enfermedad y nombramiento del gobernador y Provisor Francisco Verdín y Molina en 1659
Escribano de Barrado
Canónigo de la Catedral de Santa María de Plasencia
Provisor y Vicario General de la Diócesis de Plasencia
Canónigo Penitenciario de la Catedral de Santa María de Plasencia
Nace en San Juan de Alicante, hijo de Narciso Lledó y de Encarnación Gonzálvez
Título de presbiterado de 1894
Provisor, Vicario General
Nace en Guareña, hijo de Agustín Pérez de Llanos y de María González
Cura rector de Segura de Toro y sus anejos
Nace en Guareña, hijo de Andrés Martín Retamal y de Isabel Sánchez
Nace en Guareña, hijo de Melchor Llanos y de Francisca Cortés
Nace en Mengabril, hijo de Diego Prieto y María Llanos
Nace en Guareña, hijo de Matías Llanos y de Josefa Mateos
Nace en Mengabril, hijo de Francisco Llanos y Ana Martín
Provisor y Vicario General de la Diócesis de Plasencia
Nace en Tornavacas, hijo de José Llanes González y de Ramona García, bautizado el 16 de julio de 1869 en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Tornavacas.
Párroco de Jerte en 1894
Toma posesión de la parroquia de San Andrés de Talaveruela de la Vera el día 3-09-1895 / 1901
Fue párroco de la Parroquia de San Sebastián de Don Benito en 1918
Provisor y juez apostólico de la Diócesis de Plasencia
Nace en Villanueva de la Vera, hijo de Romualdo Llamas y de Vicenta Infante
Nace en Plasencia. Padres desconocidos
Nace en Bujalance, hijo de Jesús Lillo y de María Moreno
Presbítero desde 1876
Párroco de Villar de Rena
Cura encargado de la parroquia de Higuera de Albalat
Nace en Casas de Millán
Nace en Medina del Campo, hijo de Gonzalo Lerín Chamorro y de Mariana Espinosa Bracamonte
Cura rector de la Parroquia de San Nicolas de Plasencia y miembro de las Juntas Diocesanas Decimales de Plasencia
Párroco de la Parroquia de San Esteban de Plasencia en 1829 y en 1838
Secretario de Cámara del Obispo José González Laso en 1782 y 1789
Contador, procurador y secretario de la mesa capitular de la Catedral de Santa María de Plasencia
Notario eclesiástico
Canónigo Prebendado
Preceptor de la Cátedra de Latinidad y Estudio de Gramática de Plasencia nombrado el 22 de noviembre de 1832
Fue el sexto hijo de una familia humilde, vino al mundo el 2 de marzo de 1810, en la ciudad de Carpineto, situada al sur de Roma.
Vicenzo fue educado primero en el colegio jesuita de Viterbo (1818-24), luego en el Colegio Romano (1824-32) y posteriormente estudió en la Academia de Estudios Eclesiásticos (1832-37).
Ordenado sacerdote del Señor en 1837, fue inmediatamente integrado al servicio papal, y como gobernador fue enviado primero a Benevento (1838-41) y luego a Perugia (1841-43).
En 1843 fue consagrado obispo, siendo enviado por el Papa Gregorio XVI a Bélgica para asumir allí la nunciatura. Dos años más tarde, nuevamente en Italia, le fue encargado el gobierno pastoral de la diócesis de Perugia. En 1853 es creado Cardenal por el Papa Pío IX.
El año 1877 es trasladado a Roma y es nombrado camarlengo y es elegido Papa el 20 de febrero de 1878
Fue el 252º Papa de la Iglesia católica entre 1823 y 1829. Nació en el Castillo della Genga en el territorio de Espoleto, el 22 de agosto de 1760; murió en Roma el 10 de febrero de 1829.
Fue ordenado subdiácono en 1782 y diácono en 1783. Dos meses después fue ordenado sacerdote, luego de obtener la dispensa por defecto de edad, ya que solo tenía veintitrés años. Este mismo año fue nombrado secretario privado del papa Pío VI. En 1784 fue designado nuncio en Lucerna, Suiza. En 1790 regresó a Roma para ocupar una cátedra en la Pontificia Accademia dei Nobili Ecclesiastici y el cargo de prefecto del Seminario Vaticano.
En 1792 se convirtió en canónigo de la iglesia de el Vaticano y al año siguiente fue consagrado arzobispo titular de Tiro y fue enviado como nuncio a Lucerna. Desde allí fue transferido a la nunciatura de Colonia en 1794. En 1795 fue acreditado como nuncio extraordinario en la Dieta de Ratisbona por Pío VII para poder hacer frente a las dificultades entre la Iglesia alemana y sus gobernantes prusianos.
En 1816 fue nombrado cardenal del título de Santa Maria in Trastevere y obispo de Senigallia con el título de arzobispo ad personam. Pero su mala salud requirió que residiera en el aire saludable de Espoleto y nunca ingresó a su diócesis, a la que renunció dos años después.
En 1820, habiendo mejorado su salud, fue nombrado vicario de Roma, arcipreste de la basílica Liberiana y prefecto de varias congregaciones. Tres años después (20 agosto 1823) murió Pío VII; y el 2 de septiembre se inauguró el cónclave en el Quirinal, el cual duró veintiséis días, lo eligieron por treinta y cuatro votos la mañana del 28 de septiembre. Sin embargo, al principio el Papa electo no estaba dispuesto a aceptar el cargo. Con lágrimas, recordó a los cardenales su mala salud. "Están eligiendo a un muerto", dijo, pero, cuando le insistieron en que era su deber aceptar, cedió y aseguró graciosamente al cardenal Castiglioni que algún día sería Pío VIII, y anunció su propia intención de tomar el nombre de León XII.
Frente al nuevo orden social y político, emprendió la defensa de antiguas costumbres e instituciones aceptadas; tenía poca comprensión de las esperanzas y visiones de aquellos que entonces eran pioneros de la mayor libertad que se había vuelto inevitable. Se hicieron severos intentos para purificar la Curia y controlar el grupo de funcionarios ineficientes y venales que componían su personal. Se combatió el indiferentismo y el proselitismo protestante de la época; el jubileo de 1825 estimuló la devoción del mundo católico, a pesar de la oposición de prelados o soberanos tímidos y reaccionarios; se superó y se enfrentó la persecución de los católicos en los Países Bajos, y se manejó y alentó el movimiento para la emancipación de los católicos en las Islas Británicas hasta que el éxito estuvo asegurado. El descontento popular con el gobierno de los Estados Pontificios se enfrentó a la severidad del cardenal Rivarola. Se apoyó la causa legitimista en Francia y en España, aunque marcada en ambos países por el mal uso de la religión como instrumento de reacción política.
Pero la salud de León era demasiado frágil para soportar su incansable devoción por los asuntos de la Iglesia.
El 5 de febrero de 1829, después de una audiencia privada con el cardenal Bernetti, se enfermó repentinamente y él mismo pareció saber que su fin estaba cerca. El día 8 pidió y recibió el viático y fue ungido. En la tarde del día 9 perdió la consciencia y murió en la mañana del día 10. Tenía un carácter noble, una pasión por el orden y la eficiencia, pero carecía de comprensión y simpatía por los desarrollos temporales de su período. Su gobierno fue impopular en Roma y en los Estados Pontificios,