Majadas
Fundada por escritura de nueva fundación e institución, otorgada el 26 de junio de 1768, por Tomás de Torres, Maestre Escuela Canónigo y Dignidad de la Catedral de Plasencia, en el Altar de Nuestra Señora de la Portería de la Iglesia del Convento de Santa Clara de Plasencia. Nombrándose a si mismo como primer capellán.
Erigida por decreto del Vicario General Cristóbal Hernández Gómez y Araujo y el Obispo de Plasencia José González Laso el 1 de julio de 1778
Tornavacas
Fundada por Tomás de Torres Maestre Escuela Canónigo y Dignidad de la Catedral de Plasencia, en el Coro de la Catedral de Plasencia
Don Benito
Tornavacas
Tornavacas
Tornavacas
Villamesías
Abertura
Villamesías
Villamesías
Villamesías
Don Benito
Trujillo
Miajadas
Miajadas
Trujillo
Trujillo
Trujillo
Trujillo
Miajadas
Garciaz
Trujillo
Cabeza de Béjar
Logrosán
Valdepalacios
Logrosán
Logrosán
Logrosán
Serrejón
Serrejón
Serrejón
Plasencia
Don Benito
Trujillo
Zorita
Casas de Belvís de Monroy
Plasencia
Plasencia
Plasencia
Miajadas
Miajadas
Miajadas
Miajadas
Madrigalejo
El Maestrescuela de la Catedral de Santa María de Plasencia, Antonio de Almaraz Grijalba, fundó dos capellanías en el coro de la Catedral de Plasencia en el testamento que otorgó el 25 de agosto de 1632 ante el escribano Juan Rodríguez Caballero. Dotó cada una de ellas con 1.000 reales de renta y casa en la que viva cada capellán, siendo la casa la que tiene en la calle de los quesos esquina con la calle de la tea de Plasencia.
Nombro por patronos al Dean y Cabildo y los capellanes tenían que servir en el coro con penas en sus ausencias en los servicios, con la carga de dos misas semanales cada capellán y cada uno, una misa el día de Navidad, y todas se deben celebrar en la Capilla de San Juan.
Los capellanes serán presentados por el heredero de un vínculo que fundó y el cabildo escogerá libremente.
Fundada por escritura de Francisco Fernández Regodón, presbítero, hijo de Gonzalo Fernández Regodón y de Leonor de Cuevas, vecinos de Trujillo, morador de Chiclana en el valle de Guaicama [sic], donde se otorga la escritura el 9 de agosto de 1605; fundando tres capellanías de misas, una mayor y otras dos menores en la capilla de los Regodones de la Iglesia de San Martín de Tours de Trujillo, la cual la fundó su tío Diego Fernández Regodón (posteriormente escribe Gonzalo Fernández Regodón). Además, de una obra pía para las deudas y mujeres descendientes de sus sobrinos hijos de sus hermanas Teresa de Regodón y Estefanía de Cuevas y para casar huérfanas de Trujillo en caso de no tener parientes.
Dotándolas de 22.000 pesos ensayados en los cargos, con un valor cada peso de 450 maravedís, con una renta anual para cada capellán de cien ducados de once reales y una carga cada capellán de cuatro misas por semana, siendo nombrados exclusivamente por su patrón.
Nombrando por primer capellán a Alonso Jara, presbítero, natural de Trujillo, hijo de Bernardo Hernández y María González.
Nombrando por patrón a su sobrino Alonso Regodón Calderón, vecino de Potosí y natural de Trujillo, hijo de Vasco Calderón de Sosa y de Teresa González Regodón
Otorgada la escritura ante los escribanos Andrés Juan de Cavia, Andrés de Cavía, y Andrés González de Cavia, escribanos reales
El Estudio de Gramática y Retórica de Plasencia (conocido posteriormente como la Cátedra de Latinidad) fue fundado en la década de 1460 por el cardenal y obispo de la diócesis, Juan de Carvajal, con el propósito de dotar a la ciudad de un centro de estudios humanísticos de nivel superior. Inspirado en los modelos de las academias renacentistas italianas que el fundador conoció en sus legaciones, el Estudio se desmarcó de las rígidas estructuras medievales locales centrándose en el dominio del latín clásico, la elocuencia y los textos antiguos. Tras el fallecimiento del fundador, la institución recibió un impulso decisivo bajo el mecenazgo de su sobrino, el cardenal Bernardino López de Carvajal, quien expandió sus rentas y consolidó su prestigio a finales del siglo XV y principios del XVI.
Obtenía sus fondos de los diezmos de granos, menudos, aceitunas y castañas de las Parroquia de Cabezuela del Valle, de Asperilla, Casas del Castañar y el Torno
La cátedra funcionó de forma ininterrumpida durante los siglos modernos, convirtiéndose en el principal vivero intelectual de la alta Extremadura. En sus aulas se formaron clérigos, burócratas y humanistas que luego nutrieron las universidades de Salamanca o Alcalá y las expediciones al Nuevo Mundo. Su profesorado (los maestros de gramática) era seleccionado mediante rigurosas oposiciones y exámenes públicos supervisados por el cabildo catedralicio. Perdió vigencia en el siglo XIX tras las reformas de la instrucción pública isabelina.
Cura párroco de la Parroquia de Santiago de Medellín en 1821 y 1823
Arcipreste y Vicario del partido Medellín y su colector general del diezmo