Oidor de la Real Audiencia y Chancillería de Granada
Oidor de la Real Audiencia y Chancillería de Granada
Instalada en Granada en 1505, trasladándose desde su sede original en Ciudad Real, es suprimida por el Real Decreto de 26 de enero 1834.
El rey Enrique II de Castilla fundó el tribunal de la Real Audiencia en las Cortes de Toro de 1371, siendo la primera de ellas la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, que inicialmente tuvo competencias sobre toda la Corona de Castilla. Con la ampliación de territorios tras el matrimonio de los Reyes Católicos y la posterior conquista de Granada, la reina Isabel I dividió en dos la jurisdicción del tribunal. Para ello creó la Real Audiencia y Chancillería de Ciudad Real en 1494, otorgándole competencias judiciales en los territorios comprendidos al sur del río Tajo, mientras que a la de Valladolid le correspondió el norte del mismo río.
En 1500 se planteó el traslado de la Real Chancillería de Ciudad Real a Granada, hecho que se hizo efectivo cinco años más tarde, siendo reina Juana I. Esta nueva audiencia heredó las competencias jurídicas de la anterior, y dispuso de menos que la de Valladolid, pues careció de la Sala de Vizcaya. Tras una serie de reformas judiciales y una posterior reorganización de las audiencias reales, perdió parte de su jurisdicción al ser creada en 1525 la Real Audiencia de los Grados en Sevilla y un año más tarde la Real Audiencia de Canarias, con sede en Gran Canaria.
En 1531 el rey Carlos I mandó construir el Palacio de la Chancillería, siendo el primer edificio de este tipo que se construyó en España para albergar un tribunal de justicia.[cita requerida] El proyecto fue ejecutado por el arquitecto Francisco del Castillo el Mozo, siendo obra de los canteros Martín Díaz de Navarrete y Pedro Marín, mientras que la obra escultórica fue realizada por Alonso Hernández. El patio ha sido atribuido a la traza de Diego de Siloé. Fue finalizado en 1587, reinando Felipe II, y está considerado como la obra manierista más emblemática de la ciudad nazarí.
Durante el siglo XVIII fue perdiendo poder y competencias al crearse la figura del intendente, hasta que en la Constitución Española de 1812 se inicia un proceso en el que se evalúa la existencia de estos tribunales reales, considerados arcaicos. Tras la muerte de Fernando VII y la posterior implantación del liberalismo se determinaron una serie de decretos, conocidos como Decretos de Nueva Planta, entre los que se encuentra el del 26 de enero de 1834 por el que fueron suprimidas las reales audiencias y creadas a su vez las audiencias territoriales. Sus competencias pasaron a la recién creada Audiencia Territorial de Granada, con jurisdicción sobre las provincias de Granada, Almería, Jaén y Málaga.
Noble español, nació en Cádiz el 29 de agosto de 1844
XI Duque de Osuna desde el 21 de mayo de 1820, por muerte de su padre. V Conde de Ureña, XII Marqués de Peñafiel, XVI Conde y XIII Duque de Benavente, XIV Duque de Béjar, XIII Duque de Arcos, XIV Duque del Infantado, XV Marqués de Santillana, XI Duque de Lerma, XIII Duque de Medina de Rioseco.
Hijo de Francisco de Borja Téllez-Girón, X Duque de Osuna, y de María Francisca de Beaufort Toledo, Condesa de Beaufort y del Santo Imperio Romano. A la muerte de su tío, el XIII duque del Infantado, le sucedió en los títulos del Ducado del Infantado.
A la muerte de Fernando VII siguió la causa de la reina Isabel II y fue nombrado Coronel del II Regimiento de Infantería de Milicias Urbanas de Madrid, que no aceptó, ofreciéndose como simple soldado, por lo que, hallándose la Reina Gobernadora en Aranjuez, el 25 de mayo de 1834, le nombró Teniente Coronel del Regimiento de Milicias de Caballería. Fue Prócer del Reino en las legislaturas de 1834 y 1836, caballero de Calatrava desde el 15 de junio de 1840, Gran Cruz de Carlos III, gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre de la Isabel II. Fue Presidente del famoso Liceo Artístico y Literario de Madrid. Notario Mayor de Castilla.
Murió en Madrid el 29 de agosto de 1844, soltero y sin sucesión, con lo que sucedió en la casa su hermano Mariano Téllez-Girón, marqués de Terranova.
Nació en Sevilla, fue el trigésimo primer Obispo de Plasencia desde el 14 de diciembre de 1578 hasta el 8 de julio de 1580, también lo fue de Osma. Además de Presidente del Consejo Real y Supremo de Indias. Presidente de las Reales Audiencias y Chancillerías de Valladolid y Granada e Inquisidor de la Nueva España
Nació en Valladolid, hijo de Gaspar Vallejo Alderete, regidor de Valladolid y procurador en Cortes, y de Isabel Meléndez de Ungría, señora de Palazuelos y del patronato de Santa Cruz de la Moraleja.
Licenciado en Cánones por la Universidad de Salamanca, regentó una Cátedra de Decretales el año 1593. Dos años más tarde abandonó el Colegio para incorporarse como auditor de la cámara del archiduque Alberto. En octubre de 1596 fue designado juez de la Audiencia de Sevilla. En este puesto se mantuvo ocho años, hasta que ocupó una plaza de oidor de la Chancillería de Granada. El 14 de abril de 1614 fue promovido al Consejo de Hacienda, sucediendo al doctor Gabriel Enríquez y en 1616 fue nombrado consejero del Consejo de Castilla
Oidor de la Real Audiencia y Chancillería de Granada