Arrendadas por Francisco Ferrández, hijo de Toribio Ferrández del Barco, vecino de Plasencia, actuando como fiadores Diego Núñez, nieto de Diego Gómez de Almaráz y Juan Rodríguez de Sevilla, criado del doctor García López de Carvajal, vecinos de Plasencia, estando el Cabildo juntado en la Catedral.
Dichas heredades las tuvo Teresa López, mujer que fue de Lope Ortiz de Montoya, y son de pan, pasto, hierba y aguas corrientes, manantes y entrantes, lindan con la heredad de "riotortillo", "cabezas pardas", la "perdiguera", las "casas de Don Marcos", tierras del "torcelo y el calamaco", y el "campillo que dicen de refiesta", con una renta anual de 3.000 maravedís y 12 carneros.
Siendo testigos los canónigos Juan Martínez y Rodrigo García, racioneros Pedro Ferrández, Vasco Gómez, Alfonso González y Nicolas de Castro Verde, el diácono Franciso Ferrández, Juan Alfonso y Diego Martínez, vecinos del "Barco". Signado por el racionero y notario apostólico Pedro González