Acuerdo del Dean y Cabildo, estando reunidos en la Capilla de Santa Catalina de la Catedral, para recibir las casas donde vive el racionero Pedro Ferrández de Soria que son del Cabildo, más la donación echa por él de otras casas de fuera con corral, un pozo y un vergel pegado, a cambio de dos aniversarios al año, además da por el vergel mayor 50 maravedís en dos pagas que serán 100 maravedís al año.
Siendo testigos el Dean Álvaro de Monroy, el Arcediano de Trujillo Alonso García [sic], el tesorero Gonzalo Gutiérrez, los canónigos Sancho Ortíz y Rodrigo García, los racioneros Vasco Gómez, Alfonso González, Juan Rodríguez y Nicolas Ferrández. Signado por el racionero y notario apostólico Pedro González
Acuerdo del Cabildo y beneficiados, reunidos en el Palacio Episcopal de Plasencia, del arrendamiento por el bachiller y racionero Juan Rodríguez de un mesón derribado con corral cerca de la Iglesia de San Juan de Plasencia, con una renta anual de 15 maravedís y se hizo por el racionero y notario apostólico Pedro González
Copia autorizada del acuerdo del Dean y Cabildo, estando reunidos en la Capilla de Santa Catalina de la Catedral, para recibir las casas donde vive el racionero Pedro Ferrández de Soria que son del Cabildo, más la donación echa por él de otras casas de fuera con corral, un pozo y un vergel pegado, a cambio de dos aniversarios al año, además da por el vergel mayor 50 maravedís en dos pagas que serán 100 maravedís al año.
Siendo testigos el Dean Álvaro de Monroy, el Arcediano de Trujillo Alonso García [sic], el tesorero Gonzalo Gutiérrez, los canónigos Sancho Ortíz y Rodrigo García, los racioneros Vasco Gómez, Alfonso González, Juan Rodríguez y Nicolas Ferrández. Signado por el racionero y notario apostólico Pedro González
Copia autorizada del acuerdo del Cabildo y beneficiados, reunidos en el Palacio Episcopal de Plasencia, del arrendamiento por el bachiller y racionero Juan Rodríguez de un mesón derribado con corral en la Iglesia de San Juan de Plasencia, con una renta anual de 15 maravedís y se hizo por el racionero y notario apostólico Pedro González